CUIDADO CON LAS QUEMADURAS SOLARES. ¡PROTÉGETE AL SOL!

Estas quemaduras suceden cuando el grado de exposición al sol supera la capacidad de la melanina (el pigmento que protege la piel) para cumplir su función. Las personas con color de piel oscura toleran mejor la exposición al sol. El reflejo del agua, la arena o la nieve intensifican la acción de los rayos solares y facilitan la producción de quemaduras.

Los síntomas de la quemadura suelen ser temporales; aún así, las células de la piel quedan dañadas y a largo plazo pueden provocar cáncer de piel. Entre estos síntomas podemos encontrar:

  • Enrojecimiento y sensibilidad de la piel.
  • Reacciones como fiebre, escalofríos, náuseas o erupción cutánea.
  • Peladura de la piel en la zona quemada, días después de la quemadura.

Cuando alguien sufra quemaduras solares se recomienda:

  • Tomar un baño o una ducha fría o colocar trapos frescos y húmedos sobre la quemadura.
  • Si surgen ampollas, colocar vendajes secos para ayudar a prevenir la infección y no tocar ni arrancar la capa superior de la zona quemada.
  • Si no hay ampollas, aplicar una crema humectante para aliviar la molestia.
  • Utilizar ropa ancha, cómoda y de algodón.
  • Beber mucha agua.

Para prevenir las quemaduras solares es recomendable:

  • Utilizar protectores solares con factor de protección solar de 15 o mayor y aplicarlos cada 2 horas o después de estar en contacto con el agua.
  • Utilizar un protector labial que proteja del sol.
  • Utilizar sombreros.
  • Evitar tomar el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde (cuando los rayos solares son más intensos).
  • Utilizar gafas de sol.

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