Este verano, vacaciones con salud

Por nimio que sea, un problema de salud puede dar al traste con las mejores vacaciones. Por eso, es importante seguir unas recomendaciones básicas que nos permitan estar preparados ante los posibles imprevistos que puedan surgir este verano:

Si viajas al extranjero:
Acude a los servicios de Sanidad Exterior e infórmate sobre la situación del país y las recomendaciones de vacunación

Para los insectos:

  • Es conveniente, sobre todo si viajas a lugares húmedos, que te armes con un buen repelente
  • Una buena manera de evitar las picaduras es llevar ropa de algodón que cubra la mayor parte del cuerpo y que no sea de colores estridentes
  • También ayuda minimizar el uso de perfumes o cosméticos, ya que atraen a los insectos
  • En caso de sufrir una picadura, es importante no rascarse para evitar que ésta se infecte y tratarla con una solución de calamina, con amoniaco o con una crema antiinflamatoria con corticoides –todo ello en función de la gravedad de la picadura-.
  • Si la picadura desencadena una reacción alérgica con síntomas como enrojecimiento de la piel acompañado de malestar general, palpitaciones, sensación de ahogo o hinchazón en zonas alejadas a la picadura, se debe acudir a urgencias.

Si viajas en avión:

  • Si vas a realizar un viaje de larga distancia, debes realizar los siguiente ejercicios para evitar el conocido como “Síndrome de la clase turista”: Ligeros ejercicios con pies y piernas durante el vuelo, ingesta abundante de líquidos, salvo alcohol, y uso de calcetines o medias que no opriman. Además, no está de más el consumo de una aspirina una hora antes del vuelo, si no existe ningún tipo de contraindicación que lo impida. La aspirina es una herramienta protectora y eficaz para evitar la microembolia, con resultados científicamente demostrados y muy recomendado por los especialistas.
  • Para evitar los efectos del jet-lag, es importante tratar de descansar antes del viaje y durante el vuelo, beber mucha agua y evitar la cafeína y el alcohol, así como las comidas abundantes.

Protección contra el sol:
La incidencia del cáncer de piel se ha duplicado en Europa en las últimas décadas y en España el melanoma aumenta un 10% cada año. Para no llevarte sorpresas desagradables debes:

  • Tomar el sol de forma progresiva, evitando las horas centrales del día (de 12 a 16 horas).
  • Usar protectores solares con un nível de protección mínimo de 30, aplicarlos 30 minutos antes de la exposición al sol y renovar su aplicación a menudo.
  • No exponer de forma directa al sol a los niños menores de tres años.
  • Usar también protección física (camisetas, gorras, gafas, etc.).
  • Si se adviertes que una peca o un lunar cambia de forma, tamaño o color, consultar al dermatólogo.

Evitar la deshidratación:
Otro aspecto que hay que cuidar en verano es la hidratación para evitar golpes de calor, especialmente en niños y personas mayores. El agua supone entre el 55 y el 60% del peso corporal total de una persona pero los seres humanos no poseemos un mecanismo eficiente de almacenamiento hídrico, por lo que es necesario un aporte continuo de líquidos para mantener los niveles de agua estables y evitar problemas como dolor de cabeza, cansancio, debilidad, etc.

Para no llegar a ese punto hay que beber antes de tener la sensación de sed y hacerlo en una cantidad de, al menos, 2,5 litros de líquido al día (no se debe sustituir el agua por bebidas que contengan cafeína o alcohol). De hecho, se debe empezar y terminar el día bebiendo agua, ya que el cuerpo humano también pierde líquidos mientras duerme y los ancianos deben tener especial cuidado, pues tienen los mecanismos de sed deteriorados lo que les impide sentir la necesidad de beber y facilita que puedan tener más riesgo de deshidratación.

Lo que no puede faltar en tu maleta:

Un botiquín completo que contenga: suero fisiológico, antisépticos / desinfectantes, gasas y esparadrapo, tiritas, pinzas, termómetro.

Los comentarios están cerrados.